Los más pequeños del colegio vivieron una experiencia sensorial única mientras exploraban la mesa de luz. A través de juegos con materiales translúcidos, colores y formas, los niños y niñas de 2 años experimentaron con la luz y la sombra, potenciando su curiosidad y creatividad.
Esta actividad no solo despertó su interés por el descubrimiento, sino que también favoreció el desarrollo de la motricidad fina, la atención y la concentración. Además, permitió que los alumnos jugaran y aprendieran en un ambiente estimulante y mágico.
¡Seguimos disfrutando del aprendizaje a través del juego y la exploración!.




