En nuestras sesiones de Música y Movimiento, hemos vivido una experiencia sensorial muy especial. Esta vez, convertimos el suelo en un gran piano musical, ¡y fue todo un éxito!
Los niños y niñas se divirtieron muchísimo caminando sobre las teclas, escuchando los sonidos que producían con cada paso. A través del juego, exploraron el ritmo, el tono y la coordinación, mientras se dejaban llevar por la magia de la música.
Una actividad llena de alegría, aprendizaje y movimiento… ¡Nos encantó!


